viernes, 14 de noviembre de 2008

El aburrimiento copero.

Se ha terminado esta jornada de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. Ésta jornada puede dejar algunos titulares, como que los modestos plantan cara a los grandes o que anónimos héroes dan inmensas alegrías a ciudades pequeñas, como puede ser Irún o El Ejido. Pero a mi esta jornada me deja una reflexión: ¿interesa la Copa del Rey? ¿Es tan ínfimo su atractivo como para que los equipos grandes sufran o incluso queden eliminados ante equipos de inferior categoría? Y no sólo quiero hablar de los equipos. La afición también parece que "pasa" olímpicamente de la Copa. Y sólo hace falta ver los datos de asistencia a los campos de fútbol, que en algunos casos son sangrantemente dantescos: 5.000 espectadores en Mestalla (capacidad para 50.000), 10.000 espectadores en el Camp Nou (capacidad para 98.000), 8.000 espectadores en el Molinón (capacidad para 23.000)... y así podría seguir hasta mañana...

El problema lo tenemos, si me permitís esta reflexión filosófica, en lo que hay después. Nadie hace nada por altruismo, todo el mundo quiere algo a cambio, y cuando lo que le dan es una miseria pues se pierde el interés. A lo que me refiero es que obtener una plaza en la Copa de la UEFA ganando la copa es algo que sólo interesa de mitad de tabla para abajo. Los Madrid, Barça, Villareal, Sevilla, Atlético, Valencia... se supone que van a estar en la Liga de Campeones, así que ¿para que van a luchar por un trofeo que encima les quita días de descanso y el premio es menor a sus aspiraciones? Y aún así hasta los equipos modestos ponen a los suplentes, ni para ellos la Copa es interesante.

Otro de los problemas de la Copa del Rey es su lentitud. Comienza a principios de septiembre con la primera ronda y no es hasta mayo cuando finaliza. Es literalmente agotador. Y encima tenemos la gran idea de, a partir de dieciseisavos de final, poner la eliminatoria a doble partido. Para un equipo de Tercera o Segunda B es atractiva la Copa, ya que a partir de esa ronda puede medirse a un grande de Primera. Pero a la Primera División le viene al "pairo" esta competición. Y es una pena que un torneo como este, con toda la historia que tiene, esté defenestrado de esta manera.

Y ahora es cuando me viene a la cabeza el ejemplo de Inglaterra. Allí hay cuatro divisiones de fútbol (Premier League, First Division, Second Division y Third Division). Pues desde la primera ronda se enfrentan entre todas las divisiones a sorteo puro. Es decir, a un equipo de la Third Division le puede tocar jugar contra el Manchester United en primera ronda en el mismísimo Old Trafford. Y al revés: a los Liverpool, Arsenal o Chelsea les puede tocar un patatal de Second Division a las primeras de cambio. Allí si que tienen esa chispa que le falta a nuestra copa. Raro es el año que un modesto no elimina a un todopoderoso de la Premier, también es frecuente ver a un equipo de divisiones inferiores llegar a cuartos o incluso semifinales. Es diferente.

Aquí eso es impensable. Salvo las hazañas que puedan conseguir equipos de la talla del Real Unión o Poli Ejido, en España es imposible que uno de estos modestos equipos llegue lejos en la Copa. A doble partido es muy difícil que un 2ºB elimine a un Primera. Y este año tenemos dos casos, habrá que disfrutar el momento...

¿Soluciones? Se me ocurren algunas. Sorteo puro desde la primera ronda, siempre en el campo del equipo de menor categoría (para garantizar algo de liquidez a los equipos modestos) - y si se diera el caso de equipos de misma categoria pues el campo también se sortearía - y por supuesto, algo que me parece de vital necesidad para esta competición, es que el ganador tenga un billete a la Champions League. Quiten una plaza en la Liga, hablen con Platini o con quien tenga que hablarse, pero cada año da más pena la Copa, y no se puede permitir.


Un saludo a todos y espero que la lectura sea amena ;)

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El sueño se hizo realidad.

Qué mejor inicio de mi blog sobre fútbol que alabando al Real Unión de Irún. Un equipo que fijo que a los más jovenes no les sonará de nada, pero que fue un auténtico grande en la década de los años 10, 20 e incluso 30. Fue la auténtica bestia negra del Real Madrid durante este tiempo ganándole habitualmente y con bastante solvencia.

Pues ayer el cuento de hadas de los equipos de 2ºB y 3ª se hizo realidad. El equipo vasco, con un presupuesto de 1.65 millones de euros, frente al todopoderoso Real Madrid de más de 300 millones de euros (datos de la campaña 2006/2007) de presupuesto.

El partido comenzó cuesta arriba para el equipo blanco, con un gol soberbio de Abásolo (cuidado con este chaval, no me extrañaría que se lo rifaran equipos de 2º o incluso modestos de 1º) que le pega cruzado y Dudek se la come. Inquietud en el Bernabéu. Un cuarto de hora después el cuestionadísimo Raúl cabecea al interior de la porteria un balón colgado por Marcelo con el beneplácito de Eduard, el portero del Real Unión, que todavía debe estar pensando a qué salió hasta casi la frontal del área a un balón que ya era controlado por su defensa. Con el 1-1 se llega al descanso y las espadas en todo lo alto. ¿Podrá el Real Madrid superar a un 2ºB en su propio coliseo? ¿Podrá el Real Unión dar la mayor campanada de la historia moderna de la Copa del Rey?

En la segunda parte los dos púgiles volvieron al ring. Golpeó primero el equipo vasco, con un gol en los que siempre se abala al delantero (bien por su desmarque, bien por su velocidad) pero que nunca se critica a la defensa. ¿En qué demonios estarían pensando Javi Garcia y Metzelder para dejar ese hueco? Justo un minuto después Raúl empataba la contienda, mezclándose entonces los pitos por el gol recibido y los aplausos al 7, que de momento es sólo el 7 del Real Madrid.

En ese momento el Real Madrid se dió cuenta de que si no reaccionaba, si no le ponía agallas, si no apelaba a la épica (manda narices apelar a la épica contra el Real Unión, con todos los respetos) se iba a quedar en dieciseisavos de final de la Copa del Rey. Un año más. Así que comenzó a empujar con Sneijder y Van der Vaart más Raúl rebañando toda pelota que pasara a su lado. Pero fue un canterano, Bueno, el que puso la clase y colocó en la mismísima escuadra un balón inalcanzable para Eduard. Era el 3-2 y se olía la prórroga. Pero esto es fútbol, queridos lectores, y en este deporte puede pasar de todo en 1 minuto. Y si no que se lo pregunten al Bayern de Munich.

En el minuto 41 Raúl cuelga una falta al área que no toca nadie y se aloja en la portería vasca. Era el 4-2. El Bernabéu sonreía porque ya estaba hecho. CASI hecho. Un gol de los irundarras obligaba al Madrid a meter un quinto gol, pero eso no pasaba por las mentes de los casi 50.000 espectadores del estadio merengue. Pero así fue. Centra el Real Unión y un chavalito, de nombre Eneko Romo, cabeceó el balón al interior de la portería del pobre Dudek. Alegría, euforia, incredulidad por el bando vasco. También incredulidad, amén de cabreo y resignación por el bando madrileño. Quedaban cuatro minutos de asedio, pero el Real Madrid no pudo levantar la eliminatoria.


Pues nada, ésta es mi primera entrada, espero que les guste a todos. Intentaré actualizar a menudo con noticias de fútbol, curiosidades o cualquier otra cosa que tenga que ver con el deporte rey.


Un saludo y dejen comentarios. ¡GRACIAS!