miércoles, 12 de noviembre de 2008

El sueño se hizo realidad.

Qué mejor inicio de mi blog sobre fútbol que alabando al Real Unión de Irún. Un equipo que fijo que a los más jovenes no les sonará de nada, pero que fue un auténtico grande en la década de los años 10, 20 e incluso 30. Fue la auténtica bestia negra del Real Madrid durante este tiempo ganándole habitualmente y con bastante solvencia.

Pues ayer el cuento de hadas de los equipos de 2ºB y 3ª se hizo realidad. El equipo vasco, con un presupuesto de 1.65 millones de euros, frente al todopoderoso Real Madrid de más de 300 millones de euros (datos de la campaña 2006/2007) de presupuesto.

El partido comenzó cuesta arriba para el equipo blanco, con un gol soberbio de Abásolo (cuidado con este chaval, no me extrañaría que se lo rifaran equipos de 2º o incluso modestos de 1º) que le pega cruzado y Dudek se la come. Inquietud en el Bernabéu. Un cuarto de hora después el cuestionadísimo Raúl cabecea al interior de la porteria un balón colgado por Marcelo con el beneplácito de Eduard, el portero del Real Unión, que todavía debe estar pensando a qué salió hasta casi la frontal del área a un balón que ya era controlado por su defensa. Con el 1-1 se llega al descanso y las espadas en todo lo alto. ¿Podrá el Real Madrid superar a un 2ºB en su propio coliseo? ¿Podrá el Real Unión dar la mayor campanada de la historia moderna de la Copa del Rey?

En la segunda parte los dos púgiles volvieron al ring. Golpeó primero el equipo vasco, con un gol en los que siempre se abala al delantero (bien por su desmarque, bien por su velocidad) pero que nunca se critica a la defensa. ¿En qué demonios estarían pensando Javi Garcia y Metzelder para dejar ese hueco? Justo un minuto después Raúl empataba la contienda, mezclándose entonces los pitos por el gol recibido y los aplausos al 7, que de momento es sólo el 7 del Real Madrid.

En ese momento el Real Madrid se dió cuenta de que si no reaccionaba, si no le ponía agallas, si no apelaba a la épica (manda narices apelar a la épica contra el Real Unión, con todos los respetos) se iba a quedar en dieciseisavos de final de la Copa del Rey. Un año más. Así que comenzó a empujar con Sneijder y Van der Vaart más Raúl rebañando toda pelota que pasara a su lado. Pero fue un canterano, Bueno, el que puso la clase y colocó en la mismísima escuadra un balón inalcanzable para Eduard. Era el 3-2 y se olía la prórroga. Pero esto es fútbol, queridos lectores, y en este deporte puede pasar de todo en 1 minuto. Y si no que se lo pregunten al Bayern de Munich.

En el minuto 41 Raúl cuelga una falta al área que no toca nadie y se aloja en la portería vasca. Era el 4-2. El Bernabéu sonreía porque ya estaba hecho. CASI hecho. Un gol de los irundarras obligaba al Madrid a meter un quinto gol, pero eso no pasaba por las mentes de los casi 50.000 espectadores del estadio merengue. Pero así fue. Centra el Real Unión y un chavalito, de nombre Eneko Romo, cabeceó el balón al interior de la portería del pobre Dudek. Alegría, euforia, incredulidad por el bando vasco. También incredulidad, amén de cabreo y resignación por el bando madrileño. Quedaban cuatro minutos de asedio, pero el Real Madrid no pudo levantar la eliminatoria.


Pues nada, ésta es mi primera entrada, espero que les guste a todos. Intentaré actualizar a menudo con noticias de fútbol, curiosidades o cualquier otra cosa que tenga que ver con el deporte rey.


Un saludo y dejen comentarios. ¡GRACIAS!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esto les esta muy bien, una gota de humildad no le hace daño a nadie. Toy esperando la revancha cuando vengan al Molinón. jeje. Saludos.